La Colonia llegó a contar con sus propias fábricas de harinas (“El Carmen”) y de alcoholes (“La Unión”). Igualmente, contaba con almazaras y lagares, una Administración de correos y telégrafos, tienda e incluso… ¡un teatro y una estación de ferrocarril!. A partir de 1925, la colonia entró en declive hasta su abandono años después.
El reportaje de hoy está dedicado al palacio, cuya construcción, de aire modernista, se inició en 1898. Tiene 12 habitaciones, con biblioteca, despacho, salón y un patio interior. En la fachada principal está la puerta de entrada, con una marquesina cubierta de madera y cristales, dos ventanas a cada lado y cinco balcones.
Vista lateral del palacio y detalle de la parte superior
Uno de los accesos al palacio en su parte posterior
En el centro de la fachada hay un relieve inscrito en un frontón semicircular en el que hay esculpidos una serie de motivos alegóricos a la agricultura y a la industria, así como algunas figuras humanas separadas por un ángel con las alas extendidas.







